No importa cuánto me puedas alejar de la realidad, yo siempre vuelvo.
Psicología infernal, picante, dulce y sal,
pero despierto y ya no cuelgo.
Pasado el tiempo al fin el espejo devuelve una imagen más familiar.
Hoy eligiendo adusto y alternando, puede haber picante, dulce y sal.
Me bato a duelo con quien diga
que voy bien porque hay rachas en esta vida.
Soy grande y qué, señor,
no vaya a confundir la soberbia con autoestima.