Live, love, laugh !
De insoportable a ameno, de ameno a insuperable se fue haciendo nuestro viaje habitual. Convocaste a mi talento y de tu rostro desprendían risas que se hicieron mi manjar.
Abrigué cada penuria que me contabas y en mis entrañas te ganaste un buen lugar. Conocí cada rincón de esa alma que se distingue por su eterna inmensidad.


Reflexiono y esta vez me maldigo por jactarme cada tanto de ser algo desdichada, debería reconocer que yo he sido aquella tarde... una muchacha afortunada, por robarte una sonrisa con la prisa de un diablo, intratable, por hacerte parte mio y en un descuido desnudar a este ángel.