Nunca hubo maldad, sólo
ingenuidad.
Pretendiendo hacernos creer que el mundo estaba a nuestros pies.
Cuando el sueño venga a por mí en silencio voy a construir una vida a todo color donde vivamos juntos los dos y sólo quedarán los buenos momentos de ayer que fueron de los dos.
Y hoy sólo quiero creer...