Negrita yace asustada,
la hormiga se le durmió.
-Dios ya no quiere que baile...-
¡Vamos negrita, bailá hasta el fin!
milagro te hará cambiar
un dedalito de caña, soplada
y este ritmo zumbador.
Tum-tum te agita morena,
tu cuerpo se impacientó.
-¡Dios ya no me aguanta quieta!-