A veces siento que camino hacia una trampa con los ojos bien abiertos. Cada gesto, cada parpadeo me sorprende y ciertas actitudes que no esperaba me toman desprevenida. Pero no sé si todo es realmente lo que parece. Mi confusión es sentirme acosada. Estoy buscando: pero no tengo claro bien que es lo que busco. Estoy confundida. Todo en mi es una contradicción. ¿Qué es lo que me hace querer seguir y seguir peleando realmente? ¿Voy a morir sin haberlo encontrado? Anoche caminaba por el centro de la ciudad. Sola, anónima, me perdí por el laberinto, viajé por la telaraña de subtes buscando respuestas en los ojos de cualquier desconocido. Nada es igual cuando salís del subte, es como salir de un cine, a oscuras, algo en vos cambia..
No encontré nada pero sí mucha soledad en cada mirada desesperada.
Todos estamos pidiendo algo a gritos, aunque no se nos escuche, estamos pidiendo ayuda.