Muchas veces en la vida, uno se siente fuerte, independiente. La vida lo va “curtiendo” de a poco. Nos endurecemos y fortalecemos.
Gracias a dios, existen debilidades buenas y ricas para el alma. Y en mi caso, hoy es el amor…en todas sus dimensiones.
El amor de esa persona que genera pasión, locura, deseo, el querer compartir todo.
El amor que genera ternura, querer proteger a alguien, ese amor de “madre”.
El amor por querer ayudar el projimo, para que la injusticia no lastime. Para que el amor nos haga iguales.
Yo soy una persona fuerte, trato de serlo, me muestro así por la vida porque es más fácil. Pero gracias a dios, tengo, estas debilidades que me hacen mujer y humana.