Después de una semana muy movida. Hoy vuelvo a la vida normal. Nuevamente el trabajo, los problemas diarios. Pero qué buenos recuerdos me quedan de aquella noche romántica. No importa que después todo se d e r r u m b e otra vez. Lo vidido valió bien la pena. Amor, pasión, desenfreno, aislados casi del mundo, en un lugar soñado. Con la mejor compañía que uno puede esperar: la del ser deseado.
Les propongo pensar y buscar en nuestros recuerdos un buen momento. Ese momento que nos hizo vibrar, que nos llenó de alegría y que todavía hoy lo recordamos como algo insuperable. No es consolarse con cosas del pasado. Es simplemente volver, de alguna manera, a vivir algo lindo que nos haya pasado. Algo que seguramente deseamos que se vuelva a repetir. Y en lo posible… pronto.
¿Cuál es ese momento que a vos te hizo vibrar?