Live, love, laugh !

El básquetbol me enseñó a llorar con un simple marrado sobre el final, con ese partido que no pude jugar
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El básquet me enseñó a ayudar al amigo que se lesiona. Me enseñó a valorar cada tiro en una zona. Me enseñó a tirarme por esa pelota perdida. Me enseñó alevantarme tras esa lesión seguida...

El básquet me enseñó la sensación de aquella volcada, a pasar el balón y levantar la mirada. Me enseñó a dedicar aquel triple limpio. Me enseñó a encarar y respetar mis instintos...

El básquet me dio amigos, me regaló un mundo. Me formó un camino, me hizo valorar cada segundo (dentro y fuera de la cancha). Me enseñó el aguante de los amigos en las malas y me dio las felicitaciones por los huevos y las ganas...

El básquet me enseñó a perder y a tener revancha. Me enseñó que todo se puede, aunque queden 7 milésimas en cancha. Me enseñó a cuidar la pelota . Me enseñó a confiar y ver como la amistad y el coraje se combinan. Me enseñó a saltar más allá del tablero. Me hizo pensar y a luchar por lo que quiero...

El básquet me enseñó que en la cancha nadie se suplanta, todos se complementan. Me enseñó que vale el esfuerzo y los presentes se ausentan...

El básquet me enseñó a dormir en el banco por un tiro mal. Y me dio las fuerzas para ganar sobre el final...

El básquet me enseñó a valorar cada vez que entro. Y a sufrir más que ellos si en un partido me ausento. Me enseñó a entregar todo en un partido con la mente helada y el corazón encendido. Me enseñó a sacrificarme a darle confianza a los demás. Me enseñó a agradecer cada asistencia que me dan...

El básquet me enseñó la satisfacción de sangrar la camiseta. A matarme en defensa y soñar en una pirueta. Me enseñó a quererlo porque es parte de mí. Yo vivo el básquet porque el básquet me enseñó a vivir...